Cómo Freudenberg Sealing Technologies aúna a nivel internacional conocimientos, competencias y perspectivas, creando así la «Essential Difference»
Un producto se crea en Asia, se perfecciona en Norteamérica y se lleva a la fase de producción en serie en Europa. En Freudenberg Sealing Technologies (FST), estos procesos no son una excepción, sino la norma. Detrás de ello hay una red global que conecta sedes, competencias y equipos, y que facilita de forma estructurada la colaboración entre continentes.
La declaración de misión «Together, We Make an Essential Difference in Sealing Excellence and Beyond» describe precisamente este enfoque. Se hace patente allí donde el conocimiento se integra a nivel internacional y las soluciones surgen de forma conjunta.
Estructuras en lugar de azar
: gracias a una estrecha colaboración, se resuelven los requisitos, se coordinan los desarrollos y se toman decisiones de forma conjunta. En los nuevos ámbitos de negocio, esta forma de trabajar resulta especialmente evidente y rentable. El mercado del hidrógeno, por ejemplo, plantea elevados requisitos técnicos y exige procesos de desarrollo complejos. El desarrollo, la producción, la calidad y las compras se entrelazan, a menudo abarcando varios continentes. Solo esta interacción permite obtener resultados que sean técnicamente viables y económicamente rentables.
Las incubadoras para tapones celulares y barreras térmicas también son un ejemplo de cómo FST impulsa de forma estructurada el crecimiento más allá de las juntas clásicas: Estos innovadores componentes para baterías se desarrollan, industrializan y llevan a la producción en serie de forma conjunta en centros de EE. UU., Alemania e Italia, tanto para aplicaciones de automoción como para sistemas de almacenamiento de energía estacionarios.
Tanto en las actividades tradicionales como en los nuevos proyectos, el conocimiento circula de forma sistemática dentro de la empresa. Las soluciones probadas en una planta se adoptan en otras sedes, se adaptan y se perfeccionan. Los formatos de intercambio periódicos, las comunidades y los equipos interdepartamentales garantizan que este conocimiento siga estando disponible y se aproveche.

Colaboración entre continentes
Un ejemplo ilustrativo de cómo funciona esta colaboración intercontinental es la empresa conjunta entre Freudenberg y la japonesa NOK Corporation. Ambas empresas llevan más de 60 años colaborando y, en la actualidad, abastecen a los mercados de EE. UU., India y China.
Un factor clave es la proximidad al cliente. Los equipos locales y las plantas de producción permiten acortar las distancias y comprender con precisión las necesidades regionales. Al mismo tiempo, la experiencia global y la competencia tecnológica se incorporan a las soluciones. De este modo se crea un sistema que combina la presencia local con los conocimientos internacionales.
La diversidad como punto fuerte
Otro factor más: la diversidad en la empresa. Las diferentes perspectivas dan lugar a soluciones sólidas y prácticas, y facilitan la colaboración con clientes internacionales.
La propia red no es, por sí misma, un sistema rígido. También evoluciona, adaptándose a las nuevas tecnologías, los nuevos mercados y los nuevos retos. Precisamente ahí radica su fuerza. Combina conocimientos, experiencia y competencias de tal manera que la colaboración genera un valor añadido concreto y, con ello, exactamente lo que describe la declaración de misión: la «Essential Difference».