Con una sola solicitud, Freudenberg Sealing Technologies (FST) logró reducir considerablemente la carga que suponían para sus centros alemanes determinados recargos sobre la electricidad. Un requisito fundamental para ello es contar con un sistema de gestión energética certificado.
¿Qué tienen en común las facturas de electricidad, un certificado de gestión energética y varios cientos de miles de euros? Todos ellos desempeñan un papel fundamental en el Régimen Especial de Compensación (BesAR). Con este régimen, el legislador alemán pretende mantener la competitividad internacional de las empresas con un elevado consumo de electricidad. Si las empresas cumplen los requisitos legales, pueden limitar la carga que suponen determinados recargos sobre la electricidad. Con la ayuda de los compañeros del departamento de Control de Gestión, el equipo de sostenibilidad de Freudenberg Sealing Technologies (FST) aprovechó esta oportunidad para lograr un gran impacto con un esfuerzo relativamente reducido.
Una única solicitud para todas las sedes
«Solo con la documentación presentada hemos conseguido una reducción de unos 365.000 euros, y eso en un solo año. La relación entre el esfuerzo y el beneficio habla por sí sola», afirma Richard Boehle, coordinador de sostenibilidad y responsable del proceso de solicitud. Durante unas dos semanas y media, recopiló diversos documentos justificativos, se coordinó con sus compañeros y con las autoridades y, finalmente, presentó la solicitud. En los próximos años, este proceso será aún más sencillo y rápido: el equipo de sostenibilidad está trabajando actualmente para definir con precisión el proceso y digitalizarlo. La desgravación fiscal está sujeta a una serie de requisitos medioambientales que explica Jens Trabert, director global de sostenibilidad. «Las empresas deben, por ejemplo, aumentar su eficiencia energética, utilizar más electricidad renovable o invertir en la descarbonización de su producción para poder beneficiarse del régimen de compensación. Todas estas son actividades que estamos impulsando de forma específica».
La norma ISO 50001 como base
Un requisito importante para lograr reducir los costes de electricidad es la certificación según la norma ISO 50001, de la que cuentan las sedes alemanas. Esta certificación confirma que FST registra su consumo energético mediante un proceso de gestión sistemático y lo mejora continuamente. En las sedes, esto significa, en la práctica, que los equipos de energía analizan los principales consumidores, evalúan los indicadores clave y comprueban la eficacia de las medidas de ahorro. Además, el enfoque transversal entre sedes facilita el intercambio de experiencias y soluciones exitosas.
El considerable alivio fiscal conseguido ahora pone de manifiesto de forma inmediata las ventajas financieras de un sistema que funciona correctamente y de una documentación rigurosa. Además, la gestión energética también resulta rentable en el funcionamiento diario de las instalaciones: gracias a una mayor transparencia, a inversiones más específicas y a un uso más eficiente de la energía, lo que se traduce en menores costes de funcionamiento.