Accionar motores de combustión interna con hidrógeno: FST tiene en su cartera de productos los materiales y las juntas de alta tecnología adecuados.
Si se habla de aplicaciones potenciales para el hidrógeno, casi siempre se llega, al mismo tiempo, al concepto de pila de combustible. Por el contrario, en los debates de políticos y de especialistas, muchas veces se olvida que el hidrógeno podría utilizarse como combustible para motores de combustión interna clásicos, en lugar de la gasolina o el diésel. Un “motor de combustión powered by H2” no emite dióxido de carbono. ¡Si el hidrógeno se genera “verde”, es decir climáticamente neutro, esto es bueno para el clima!
“Los motores de combustión de hidrógeno son actualmente un nicho en el mercado. Este nicho es para nosotros fácil de llenar, en comparación, dado que disponemos de una gran experiencia y de las competencias necesarias”, afirma Robin Möller, Global Segment Director Power Generation en Sales General Industry, el cual hace la siguiente clasificación: “Transformar un motor a combustión de gas significa ‘solo‘ un perfeccionamiento tecnológico. Esto no es completamente otra tecnología, no es una nueva tecnología. El salto tecnológico y los costes de conversión son, por lo tanto, más económicos que en la pila de combustible”.
Dicho de otro modo: En el motor de hidrógeno, Freudenberg Sealing Technologies (FST) no se mueve en tierra virgen, sino en un terreno conocido. No debe olvidarse: Los motores de combustión interna necesitan muchas más juntas que los motores eléctricos. ¡Esto es bueno para el negocio!
Si bien, la tarea resulta retadora: En el motor de combustión interna de H2, las juntas han de someterse a peculiaridades químicas y mecánicas exigentes. Por ejemplo, hay que impedir la permeación, es decir la penetración del gas en el material de las juntas. Además, surgen nuevas preguntas en lo relativo a compresión, temperatura, lubricación y corrosión. Si bien, todos ellos son problemas solucionables para un especialista como FST. “Tenemos en casa la competencia en materiales y, ya en la actualidad, ofrecemos al cliente materiales de alta tecnología para la utilización del hidrógeno” explica Möller.
Palabra clave: Clientes
En este aspecto Möller tiene menos en el punto de mira el negocio de la automoción, en el que el péndulo se inclina actualmente en dirección al motor eléctrico accionado por batería. En el centro de atención de Möller se encuentran, por un lado, los fabricantes de motores accionados con gas para camiones pesados, maquinaria agrícola y de construcción, locomotoras y barcos. Por el otro, los motores de hidrógeno son adecuados para el uso estacionario, por ejemplo en los grupos electrógenos de emergencia para hospitales o aeropuertos. O se utilizan para el completo abastecimiento energético en regiones en las que no existen una infraestructura de red, por ejemplo en minas apartadas. FST ya apoya actualmente en la producción de motores de hidrógeno a empresas importantes como Cummins y Deutz.
