En un proyecto conjunto con la empresa asociada SurTec, la planta de producción de Freudenberg Sealing Technologies (FST) en Weinheim del retén Simmerring® ha logrado reducir casi a la mitad el consumo energético y la emisión de CO2 durante el desengrasado de las piezas de metal.
“Básicamente es como sucede en una lavadora de uso doméstico”, explica el director de proyecto Dr. Stanislaus Schmidt, Technology & Innovation. Los detergentes para lavadoras modernos consiguen eliminar las manchas de vino tinto o de aceite en pantalones, camisas y jerséis incluso a bajas temperaturas ahorrando de esta manera energía. Para el acondicionamiento de las piezas de metal (MVB, por sus siglas en alemán) en la planta de producción del retén Simmerring® en Weinheim se emplea este nuevo detergente químico especial de la empresa asociada SurTec.
El acondicionamiento MVB consigue desengrasar bien los retenes metálicos con una agua de colada calentada entre 40 y 45 grados Celsio. Hasta ahora el baño debía mantenerse a una temperatura mínima de 65 grados Celsio. Esta reducción en más de 20 grados Celsio calculado en términos de empleo de energía y emisión de CO2 significa casi 50 por ciento –lo cual es un beneficio no solo para el clima sino también para el ahorro de energía y de costes de producción–.

Necesidad de menos productos químicos
El desengrasado es el primer paso del proceso de fosfatado de las piezas de metal (véase la información en el recuadro). El proceso se efectúa del mismo modo en todas las plantas de FST y en sus proveedores, por lo tanto, la solución de bajo consumo eléctrico se puede aplicar allí también. “He presentado nuestra alternativa a nuestras sedes localizadas en Europa. Ahora tiene lugar una fase de evaluación. También en EE UU hemos hecho pruebas preliminares”, informa Schmidt.
Hace tiempo que los responsables en Weinheim han superado estas fases del proyecto y muchas pruebas a escala de laboratorio. La solución de 45 grados se está aplicando con éxito desde el pasado verano. “Es un proceso sumamente estable. El consiguiente revestimiento con aglomerante se efectúa igual de bien que antes”, indica Thomas Schwöbel, director de la unidad de negocio Productos Previos. Schmidt indica además: “No vemos ninguna diferencia en la eficacia. Incluso necesitamos menos productos químicos que hasta ahora”.
Además del enorme ahorro de energía, Schwöbel puede nombrar un gran número de ventajas del desengrasado a baja temperatura con el detergente especial de SurTec. Al contrario que en la lavadora doméstica, durante el fosfatado no se evacúa el agua después de cada colada, sino que ésta se puede reutilizar incluso durante todo un trimestre –para mayor cuidado del medio ambiente–. Para ello el desengrasado se hace normalmente en un nivel más inferior.
“Con los detergentes usados hasta ahora siempre se formaba una molesta corona de espuma”, recuerda Schwöbel. Para los colaboradores, las maquinarias y el medio ambiente era necesario tomar medidas de seguridad adicionales. A esto se añadían trabajos de limpieza adicionales para prevenir el desgaste y el envejecimiento de las bombas y dispositivos de aspiración.
¡Atrás queda la corona de espuma con todo el engorroso trabajo adicional! “Ahora lo tenemos todo bajo control”, concluye Schwöbel. Una ventaja adicional de la nueva solución: gracias a las temperaturas de limpieza más bajas ahora se evapora notablemente menos solución de lavado.

Acondicionamiento de las piezas de metal
Para preservar la calidad y la durabilidad de un retén Simmerring® es determinante una unión permanente del componente metálico de soporte y el elastómero. Con el acondicionamiento de las piezas de metal (MVB, por sus siglas en alemán), la superficie de las chapas ya troqueladas y modeladas se prepara para esta unión permanente, primero mediante fosfatado y después tiene lugar el revestimiento.
El fosfatado se divide a su vez en varias fases sucesivas. Las piezas de metal están alojadas a granel en tambores perforados –en Weinheim, hasta 20.000 retenes, dependiendo del diámetro–. Estos tambores se van sumergiendo en distintos baños ampliamente automatizados.
La primera fase del proceso es el desengrasado. En este proceso de limpieza se elimina en las piezas brutas de metal sobre todo los aceites lubricantes usados en el taller metálico y de troquelado, primero de forma somera en un primer baño y entonces sigue un segundo “baño a conciencia”. En su actual proyecto de ahorro de energía, Freudenberg Sealing Technologies (FST) ha conseguido reducir notablemente la temperatura de lavado y, por lo tanto, el consumo energético de estos dos baños de desengrasado, donde cada uno contiene 1.500 litros.
Una visión completa: las demás fases de todo el proceso de fosfatado se denominan decapado, activación, fosfatado, pasivado y secado. “También para el baño de decapado y activación ensayamos posibilidades de mejora con vistas a una mayor sostenibilidad”, explica el Dr. Stanislaus Schmidt. Después del fosfatado se realiza el revestimiento a los retenes de metal.